Vasos y botellas
Botella de agua para niños 450 ml con boquilla – b.box
Botella térmica para niños 350 y 500 ml – b.box
Botella térmica infantil – Runbott
Botella térmica – Acero inoxidable TEMPflask 350ml
Pajitas de silicona reutilizables – Boquilla curva
Vaso antiderrame con asas – Mio
Pack de almuerzo – Campus
Vaso con pajita y cierre – Mio
Vaso antiderrame 360º
Vaso de aprendizaje 360º
Vaso con asa y caña – Silicona
Vaso silicona con pajita Itsy – Talk Tools
Pajitas silicona reutilizables con estuche
Vajilla elegante silicona
Vaso silicona
Pasar del biberón al vaso no es un cambio de recipiente: es un cambio de patrón oral. Con el biberón el bebé succiona; con el vaso tiene que beber a sorbos, controlando el labio y la lengua de otra manera. Por eso el orden en que se ofrecen los vasos importa más de lo que parece.
Aquí tienes toda la secuencia: vasos de aprendizaje con asas, vasos 360º que se beben por cualquier punto del borde, vasos con pajita y botellas de agua y térmicas para el colegio.
Forman parte de la vajilla de bebé y se combinan con los platos, los cubiertos y los accesorios, donde encontrarás pajitas de silicona de recambio.
La secuencia recomendada: de la tetina al vaso
- Vaso abierto pequeño (desde los 6 meses). Con ayuda, sorbos cortos. Parece prematuro y no lo es: es el patrón más funcional y el que menos hay que "desaprender" después.
- Vaso 360º (8-12 meses). Se bebe por cualquier punto del borde y se cierra solo. Reproduce el gesto del vaso abierto sin el desastre, así que es el mejor sustituto real.
- Vaso con pajita (10-18 meses). Añade succión, pero de un tipo distinto al biberón, y trabaja el cierre labial y la fuerza de mejillas.
- Botella con boquilla o sport (a partir de 2-3 años). Para el cole y la mochila; ya no es aprendizaje, es autonomía y logística.
Vaso con boquilla dura: por qué mejor evitarlo
El clásico vaso antiderrame con boquilla rígida y válvula obliga a un patrón de succión muy parecido al del biberón, con la lengua adelantada y empujando contra la boquilla. Usado de forma puntual no pasa nada; usado a diario durante meses puede reforzar una deglución atípica y prolongar un patrón que después habrá que corregir.
Las alternativas son sencillas: el vaso 360º para el día a día en casa y el vaso con pajita cuando se necesita transporte. Si aparecen dudas sobre el patrón de deglución, es tema de valoración logopédica; en deglución y alimentación hay material específico.
La pajita como herramienta de trabajo oral
Beber con pajita no es solo cómodo: exige cierre labial firme, tensión de mejillas y coordinación succión-deglución-respiración. Por eso las pajitas —y en particular los sets de pajitas de distinto grosor y longitud— se usan en logopedia como ejercicio funcional, mucho más motivador que hacer praxias delante de un espejo.
Cuanto más estrecha y más larga es la pajita, más esfuerzo requiere. Empezar con una pajita ancha y corta con un líquido fluido, e ir subiendo a pajitas finas o a texturas más espesas, es una progresión graduable con la que se puede trabajar en casa sin que el niño lo perciba como una tarea.
Botellas para el colegio: qué mirar
- Que la abra solo. Igual que con el tupper: si necesita ayuda, no bebe.
- Estanqueidad real, porque va tumbada dentro de la mochila con los libros.
- Boca ancha para poder limpiarla bien por dentro y meter hielo.
- Acero inoxidable térmico si quieres agua fresca a las cinco de la tarde; plástico ligero si el peso es el problema.
- Recambios disponibles de boquilla, pajita y junta: es lo primero que se pierde o se muerde.
Preguntas frecuentes sobre vasos y botellas infantiles
¿Cuándo se pasa del biberón al vaso?
Se puede empezar a ofrecer el vaso desde los 6 meses junto con la alimentación complementaria, y la recomendación general es haber retirado el biberón en torno a los 12-18 meses. Lo importante no es la fecha exacta sino no alargar el biberón durante años, por su efecto sobre el paladar, la posición de la lengua y los dientes.
¿Qué es un vaso 360º y por qué se recomienda?
Es un vaso con una tapa de silicona con válvula perimetral: el niño bebe apoyando el labio en cualquier punto del borde, como en un vaso normal, y cuando deja de beber la válvula se cierra y no gotea. Se recomienda porque entrena el patrón del vaso abierto sin generar el hábito de succión de una boquilla rígida.
¿El vaso con pajita es bueno o malo para los dientes?
La pajita en sí no es problemática; de hecho reduce el contacto del líquido con los dientes frontales. Lo que sí importa es el contenido: agua siempre que sea posible, y evitar que el niño vaya todo el día bebiendo zumo o bebidas azucaradas a sorbitos, que es lo que realmente causa caries.
¿Se pueden lavar en el lavavajillas?
La mayoría sí, pero conviene desmontar todas las piezas —tapa, válvula, junta y pajita— antes de meterlos. Las juntas de silicona son donde se acumula el moho, y un vaso "limpio" con la junta puesta muchas veces no lo está.