Primeros pasos
Hay dos cosas que se llaman «andador» y no tienen nada que ver. Una es el andador con asiento, donde el bebé va sentado dentro y se desplaza con los pies: los pediatras llevan años desaconsejándolo. La otra es el andador de empuje, un carrito que el bebé agarra por el asa y empuja mientras camina con sus propias piernas. Aquí solo tenemos el segundo.
Encontrarás andadores de empuje de madera con base estable y juguetes de arrastre para tirar de ellos cuando ya camina, que es la fase siguiente.
Forma parte de la estimulación motriz del bebé, viene después del gateo y continúa en sobre ruedas.
Andador de empuje sí, andador con asiento no
La diferencia no es de marca ni de precio: es de biomecánica. En el andador con asiento el bebé cuelga de una tela, empuja con la punta de los pies y avanza sin sostener su propio peso. No entrena el equilibrio —el aparato lo sustituye—, favorece caminar de puntillas y le da acceso a velocidad y a alturas que su desarrollo aún no controla. Por eso las principales sociedades de pediatría lo desaconsejan y en algún país está directamente prohibido.
El andador de empuje hace justo lo contrario: el bebé se pone de pie, sostiene su peso, agarra el asa con las dos manos y camina. El carrito solo aporta un punto de apoyo delantero que puede ir soltando a medida que gana seguridad. Es un apoyo transitorio, no un sustituto.
Qué mirar antes de comprar un andador de empuje
- Base ancha y con peso. Si el carro vuelca al apoyarse, el bebé se cae y pierde la confianza. La estabilidad es el criterio número uno.
- Freno o ruedas con resistencia. Sin freno, el carro sale disparado al primer empujón y el bebé va detrás. Muchos modelos de madera llevan un tornillo regulable para frenar las ruedas: al principio, apretado.
- Altura del asa. Las manos deben quedar a la altura del pecho, no por encima de los hombros. Si el bebé tiene que estirarse hacia arriba, se desequilibra hacia atrás.
- Que sirva para más cosas. Los andadores multifunción llevan encajes, ábaco o engranajes en el frontal, así que se usan sentado antes de caminar y de pie después. Alargan mucho la vida del producto.
Del carrito al juguete de arrastre
Cuando el niño ya camina solo, empujar deja de ser interesante y empieza otra fase: arrastrar. Un animal con cuerda detrás obliga a mirar hacia atrás mientras se avanza hacia delante, y eso es bastante más complejo de lo que parece. Hay que mantener el equilibrio girando el tronco, calcular el espacio y anticipar el obstáculo que uno no está mirando.
Es también un juego con mucha carga simbólica —el animal "es" una mascota que le sigue— así que enlaza de forma natural con el juego simbólico. Y da mucho juego para el lenguaje: nombrar, llamar, dar órdenes al animal, describir a dónde va.
Preguntas frecuentes sobre los primeros pasos
¿A qué edad empiezan a caminar los bebés?
El rango normal es amplio: la mayoría entre los 11 y los 15 meses, y sigue considerándose dentro de lo esperable hasta los 18. Antes hay una fase de ponerse de pie agarrado a los muebles y desplazarse de lado, que es la que realmente prepara la marcha.
¿Los andadores son malos para el bebé?
Hay que distinguir. Los andadores con asiento, en los que el bebé va sentado dentro, están desaconsejados por las sociedades de pediatría: no favorecen la marcha, se asocian a caídas y pueden fomentar el apoyo de puntillas. Los andadores de empuje, que el bebé agarra estando de pie, no tienen ese problema porque el niño sostiene su propio peso y camina de verdad.
¿Desde cuándo se puede usar un andador de empuje?
Cuando el bebé ya se pone de pie agarrándose a los muebles y da pasos laterales, normalmente hacia los 9-12 meses. Antes de eso no le sirve. Al principio conviene tener las ruedas frenadas para que el carro no se le escape.
¿Es mejor que el bebé camine descalzo?
En casa y sobre superficie segura, sí: el pie descalzo recibe información del suelo y los músculos trabajan más, lo que ayuda a formar el arco plantar. El calzado con suela rígida se reserva para la calle, y conviene que sea flexible y ligero, no un zapato "de sujeción".