Respiración
Incentivador inspiratorio volumétrico
Silbato de Motricidad Oral – ARK Flute
Nebulizador portátil compact – Air Kids Feellife
Animales para hacer burbujas
Sonda Lax Vox® – Original
Espejo terapéutico divertido
Placa Oronasal Adaptada por Susanibar (POAS)
Líquido para pompas MAXI
Caja de plástico glitter
El soplo es la puerta de entrada a casi todo lo demás. Un niño que no controla su salida de aire no controla la fonación, ni la duración de una frase, ni la fuerza con la que articula.
Aquí está el material para trabajar el aire, ordenado de lo más lúdico a lo más medido.
Soplo dirigido y juego. Silbato ARK Flute, Pre-Hierarchy Horn, kit de burbujas Talk Tools, animales de burbujas, dardos de espacio, laberintos móviles, minigolf de soplo y divertiruedas. Sirven para que el niño sople sin darse cuenta de que está trabajando, que es la mitad de la batalla.
Calibrado del flujo. Pajitas de distintos diámetros para succión, soplo y fonación, y pajitas espiral. Cambiar el diámetro cambia la resistencia, y eso convierte un juego en un ejercicio graduado.
Entrenamiento muscular respiratorio. The Breather como ejercitador inspiratorio y espiratorio, incentivador inspiratorio volumétrico y botella con soporte para ejercicios respiratorios.
Trabajo de voz. Sets Lax Vox completo y básico, sonda original, vaso de ejercicios del tracto vocal semiocluido Pró-Fono y Vibroz para el control del flujo fonatorio.
Vía aérea. Nebulizadores portátiles Air Pro y Air Kids y jeringas de lavado nasal para bebés.
El patrón respiratorio se sostiene con el sellado labial, que se trabaja en labios, lengua y más. Si la respiración bucal viene de un hábito instalado, mira hábitos lesivos y generalización. El trabajo específico de voz continúa en habla y voz.
Por qué la respiración bucal importa tanto
Respirar por la nariz y respirar por la boca no son dos formas equivalentes de hacer lo mismo.
En respiración nasal la lengua descansa contra el paladar, los labios están sellados y el aire llega filtrado y húmedo. Esa postura de lengua es, literalmente, el molde que da forma al paladar mientras el niño crece.
En respiración bucal la lengua baja y se adelanta, los labios se separan y el paladar deja de recibir ese apoyo. Con los años aparece un paladar más estrecho y profundo, mordida cruzada o abierta, deglución atípica y un tercio inferior de la cara más alargado.
Por eso la respiración no se trata al final, se trata al principio.
Cómo se gradúa el trabajo de soplo
Primero, que salga aire
Antes de pedir precisión hay que conseguir soplo voluntario. Burbujas, molinillos y silbatos de poca resistencia sirven para eso: dan retroalimentación inmediata y visible.
Después, dirigirlo
Dardos, minigolf y laberintos obligan a orientar el aire hacia un objetivo. Aquí ya entra el control de labios, porque sin sellado el aire se escapa por los lados.
Después, dosificarlo
Soplar mucho es fácil; soplar poco y sostenido es difícil. Las pajitas de diámetro pequeño y los cuernos de la jerarquía de Talk Tools trabajan justo eso.
Por último, medirlo
El incentivador volumétrico y The Breather convierten el ejercicio en un número. Es lo que permite demostrar progreso y ajustar la carga.
El tracto vocal semiocluido, en una frase
Soplar contra una resistencia —una pajita, un tubo dentro del agua— hace que parte de la presión rebote hacia las cuerdas vocales y las ayude a vibrar con menos esfuerzo. Es el principio del Lax Vox y de los ejercicios TVSO, y por eso ese material vive entre la respiración y la voz.
Preguntas frecuentes
¿Se puede trabajar el soplo con cualquier niño?
Con la mayoría, pero hay que vigilar el mareo por hiperventilación en sesiones largas y evitar la resistencia alta en niños con patología respiratoria sin visto bueno médico.
¿Cómo se limpia el material de soplo?
Es material de boca: requiere desinfección entre pacientes. En higiene y desinfección están las cubetas y líquidos, y los silbatos y cuernos suelen tener recambios individuales.
¿La respiración bucal siempre es un hábito?
No. Muchas veces hay una obstrucción real —hipertrofia de adenoides o amígdalas, rinitis, desviación de tabique— y en ese caso el trabajo miofuncional solo no basta: hace falta la valoración del otorrino primero.