Platos
Bol con tapa silicona – Bowly
Set de 2 platos – BIBS
Bol con ventosa y cuchara
Plato compartimentos plástico – Harvard
Plato compartimentos Harvard silicona Itsy – Talk Tools
Vajilla elegante silicona
Plato silicona con ventosa gatito
Plato silicona con ventosa conejito
Mini bol – Plato hondo silicona
Un plato de bebé tiene una sola exigencia innegociable: quedarse en la mesa. El resto —material, forma, compartimentos— es importante, pero secundario frente al gesto de barrer el plato al suelo, que es prácticamente universal entre los 8 y los 18 meses.
Aquí encontrarás platos con ventosa, boles con base antideslizante y bandejas de silicona para BLW. Hay modelos con divisores extraíbles, boles con tapa para guardar y platos con compartimentos tipo Harvard, muy utilizados cuando hay selectividad alimentaria.
Forman parte de la vajilla de bebé y se completan con los cubiertos, los vasos y botellas y el material de BLW.
Ventosa, base pesada o nada: cuál elegir
La ventosa es la opción más segura hasta los 2 años aproximadamente: si la superficie es lisa (no en madera porosa ni en manteles), aguanta tirones fuertes. La base pesada o antideslizante es intermedia: no impide que lo levante, pero evita los vuelcos accidentales. Y a partir de cierta edad conviene quitar la ventosa: cuando el niño ya no tira el plato, mantenerla le impide participar en poner y recoger la mesa, que es parte del aprendizaje.
Un detalle práctico: las ventosas buenas llevan una pestaña para despegarlas. Sin ella, sacar el plato de la trona se convierte en una pelea diaria.
El plato con compartimentos y la selectividad alimentaria
Para muchos niños —especialmente con TEA, hipersensibilidad sensorial o selectividad alimentaria marcada— que dos alimentos se toquen es motivo suficiente para rechazar el plato entero. No es un capricho: la mezcla de texturas, colores y olores resulta genuinamente aversiva.
Un plato dividido resuelve eso sin negociación: cada alimento en su compartimento, visualmente separado y predecible. El plato tipo Harvard añade otra ventaja: las secciones tienen tamaños distintos, lo que permite presentar de forma implícita una proporción equilibrada sin necesidad de explicarla. Es un recurso habitual en terapia ocupacional y en programas de ampliación de dieta.
Materiales: silicona, plástico o bambú
- Silicona alimentaria: flexible, irrompible, no hace ruido al golpear, admite lavavajillas y suele integrar la ventosa en la propia pieza. Es la opción más versátil.
- Plástico sin BPA: más ligero y económico, ideal para llevar fuera de casa; revisa que sea apto para microondas si vas a calentar en él.
- Bandejas de silicona BLW: divididas y con reborde alto, para que el bebé coja los trozos apoyándose en el borde en vez de perseguirlos por la superficie.
Preguntas frecuentes sobre platos de bebé
¿Funcionan de verdad los platos con ventosa?
Sí, siempre que la superficie sea lisa, esté limpia y ligeramente húmeda. Sobre madera sin tratar, mantel o bandejas con textura la ventosa pierde agarre. En la bandeja de plástico de la trona suelen funcionar perfectamente.
¿A qué edad se puede empezar a usar plato?
Desde el inicio de la alimentación complementaria, hacia los 6 meses. Al principio el plato es más para el adulto que para el bebé; hacia los 10-12 meses el bebé empieza a coger la comida directamente de él y ahí la ventosa se vuelve imprescindible.
¿Plato con compartimentos o plato normal?
Con compartimentos si el niño rechaza que los alimentos se toquen, si estás introduciendo alimentos nuevos junto a los ya aceptados, o si quieres presentar raciones equilibradas. Plato normal cuando ya come de todo mezclado sin problema. Muchas familias usan el dividido en la etapa de ampliación de dieta y luego pasan al normal.
¿Se pueden meter en el lavavajillas y el microondas?
La silicona alimentaria admite ambos en la mayoría de los modelos; el plástico depende del producto. Consulta siempre la ficha, y ten en cuenta que la ventosa integrada aguanta bien el lavavajillas pero pierde adherencia si se acumula cal.