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Vajillas bebé

Baberos

Tuppers y fiambreras

BLW

Lactancia

Accesorios

Comer es el ejercicio oral más completo que hace un bebé cada día. Por eso el material de alimentación no es neutro: el borde de un vaso, la profundidad de una cuchara o la forma de un plato cambian cómo trabajan la lengua y los labios. Aquí está ordenado por etapa y por necesidad.

  • Lactancia: lo que acompaña la primera etapa.
  • BLW: material para baby-led weaning, cuando el bebé se lleva la comida solo.
  • Vajillas bebé: platos con ventosa, cubiertos y vasos de aprendizaje.
  • Baberos: para la etapa en que se ensucia todo.
  • Tuppers y fiambreras: para el cole y para llevar.
  • Accesorios: lo que completa la mesa.

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Qué mirar en cada etapa

Lactancia y primeros meses. Todo pasa por la succión. Lo que se compra aquí acompaña a la madre y al bebé más que a la comida en sí.

Inicio de la alimentación complementaria, hacia los 6 meses. Aquí aparece la decisión entre triturado y BLW. Si el bebé se lleva la comida solo, hace falta material que aguante que lo agarre, lo aplaste y lo tire: platos con ventosa y piezas que no se rompan.

Vaso, en torno al año. Es el cambio más relevante para la boca. Pasar de la succión a beber a sorbos hace que la lengua deje de empujar hacia delante, y eso es lo que queremos. Un vaso de borde fino ayuda; una boquilla dura la retrasa.

Cubierto propio, entre el año y los dos. Mangos gruesos y cortos, y cuchara de cuenco poco profundo para que la comida no se caiga antes de llegar.

¿BLW o triturados?

No es una elección moral y no hay una respuesta única: depende del bebé, de la familia y de lo que diga vuestro pediatra. Lo que sí es cierto es que masticar trozos entrena la musculatura de otra manera que tragar puré, y que muchos bebés hacen las dos cosas a la vez sin problema.

¿Y si mi hijo rechaza texturas o tiene arcadas con casi todo?

Eso ya no se resuelve con vajilla. La categoría que toca es deglución y alimentación, dentro de motricidad orofacial, y conviene que lo valore un logopeda.