Accesorios
Depósitos herméticos para fiambrera · pack de 3 – b.box
Pajitas de silicona reutilizables – Boquilla curva
Red masticación silicona – Pulps
Cojín reductor para silla hinchable
Pajitas silicona reutilizables con estuche
Los accesorios son las piezas pequeñas que resuelven problemas concretos: la pajita que se puede lavar y reutilizar, la red que permite dar fruta entera sin miedo, el depósito que evita que la fiambrera se mezcle o el enfriador que mantiene el almuerzo fresco hasta el recreo.
Aquí reunimos pajitas de silicona reutilizables, alimentadores para bebé, redes de masticación y complementos de fiambrera y trona.
Complementan la vajilla de bebé, los vasos y botellas y los tuppers y fiambreras.
La red de masticación: qué es y cuándo usarla
Una red o bolsa de masticación es un mango con una malla de silicona o tejido en la que se introduce un trozo de alimento. El bebé muerde y succiona, y solo pasan partículas muy pequeñas y el jugo: no puede desprenderse un trozo entero.
Se utiliza en dos escenarios distintos. El primero, en dentición: con fruta fría o congelada dentro, alivia la encía mientras el bebé se entretiene. El segundo, y más interesante, en la introducción de sólidos con miedo al atragantamiento o cuando hay antecedentes de dificultades de deglución: permite que el niño experimente el sabor, la temperatura y el gesto de masticar con un riesgo muy controlado.
Conviene entenderla como un puente, no como un destino: es un paso intermedio hacia la masticación real, no un sustituto permanente. Si hay una dificultad diagnosticada, el material específico está en masticación.
Pajitas de silicona reutilizables
Además de lo evidente —no se rompen, no se tiran, se lavan— las pajitas de silicona tienen dos ventajas prácticas. Son blandas, así que un golpe con la pajita en la boca no hace daño, algo relevante en niños pequeños o con poco control postural. Y vienen en distintos grosores y longitudes, lo que permite ajustar el esfuerzo de succión.
Ese último punto es el que aprovechan logopedas y terapeutas ocupacionales: subir de una pajita ancha y corta a una fina y larga es una forma de graduar el trabajo de cierre labial y fuerza de mejillas sin que parezca un ejercicio. Se combinan con los vasos con pajita.
Alimentadores, enfriadores y complementos de fiambrera
- Alimentador de silicona: similar a la red pero de una sola pieza, más fácil de limpiar y sin tejido donde queden restos.
- Depósitos herméticos: pequeños botes que van dentro de la fiambrera para el yogur, la salsa o la fruta troceada, y evitan que se moje el bocadillo.
- Enfriadores de gel: se congelan la noche antes y mantienen fría la comida hasta media mañana. Imprescindibles con lácteos en primavera y verano.
- Cojín reductor de trona: mejora la postura sentada, y una postura estable es la base de una alimentación segura: si el niño está inestable, gasta en sostenerse la atención que debería dedicar a comer.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve una red de masticación?
Sirve para que el bebé pruebe alimentos sólidos —fruta, verdura cocida, hielo— sin poder desprender un trozo grande. La malla deja pasar solo partículas muy pequeñas y el jugo. Se usa en la dentición con fruta fría y en la introducción de sólidos cuando se quiere reducir el riesgo mientras el bebé aprende el gesto de masticar.
¿Desde qué edad se puede usar un alimentador?
Desde el inicio de la alimentación complementaria, hacia los 6 meses, siempre con el bebé sentado y bajo supervisión. Como cualquier utensilio de alimentación, nunca debe usarse tumbado, en el coche ni sin un adulto delante.
¿Las pajitas de silicona se pueden hervir?
La silicona alimentaria admite agua hirviendo y lavavajillas. Lo importante es limpiar el interior con el cepillo fino que suele incluirse: es donde se acumula el residuo, y a simple vista una pajita puede parecer limpia sin estarlo.
¿Cómo se limpia una red de masticación?
Se abre completamente, se aclara enseguida —antes de que la pulpa se seque— y se lava con agua caliente y jabón. Las de silicona de una pieza son bastante más fáciles de mantener que las de tejido, que hay que revisar con frecuencia y sustituir cuando se deterioran.