Descripción
Tacto-Memory para trabajar la discriminación visual a través del juego
¿Y si los niños pudieran estimular la discriminación visual y táctil mientras se divierten como si jugaran al memory? Este juego educativo de Akros transforma una actividad tan conocida como las parejas en una potente herramienta para el desarrollo perceptivo. Sigue leyendo y descubre por qué es uno de los materiales favoritos en centros de atención temprana y aulas inclusivas.
Tacto-Memory Discriminación Visual es un juego didáctico que combina el clásico juego de memoria con una dimensión sensorial. El objetivo es emparejar piezas con texturas, formas y colores similares, fomentando así la percepción visual, el tacto, la atención y la memoria. Puede jugarse con o sin antifaz, lo que lo convierte también en un recurso ideal para trabajar la estimulación multisensorial y la compensación visual.
Este material ofrece múltiples beneficios tanto en entornos educativos como terapéuticos:
- Mejora la discriminación visual y la percepción táctil.
- Estimula la atención, memoria y concentración.
- Favorece la inclusión de niños con dificultades visuales o necesidades educativas especiales.
- Promueve el juego cooperativo y el desarrollo del lenguaje descriptivo.
El juego incluye un antifaz que permite utilizarlo de forma ciega, para centrarse únicamente en el sentido del tacto. Con los ojos abiertos, los jugadores deben encontrar las parejas visuales. Esto permite adaptar la actividad según los objetivos: desde entrenar la percepción táctil hasta reforzar la atención visual o trabajar ambos sentidos de forma conjunta. Es ideal para sesiones individuales o en pequeños grupos.
Características del juego:
El juego está compuesto por 34 fichas de madera serigrafiada, agrupadas en 17 pares, cada uno con una textura y un diseño visual distintos. Incluye también un antifaz para cubrir los ojos y centrarse en el estímulo táctil. Todo el material viene presentado en una caja resistente de cartón. Fabricado por Akros, una marca especializada en materiales pedagógicos de alta calidad.
Este material es apto para niños con ceguera o baja visión, ya que al poder utilizarse solo con el sentido del tacto, resulta muy útil para niños con discapacidad visual.
Está recomendado a partir de los 3 años, aunque puede utilizarse antes bajo supervisión si el niño ya tiene interés por emparejar y tocar.

