Descripción
Juego educativo para aprender a saborear el sentido del gusto
¿Tu hijo sabe diferenciar lo dulce de lo salado? ¿Reconoce los sabores ácidos o amargos sin confundirse? Si no lo tiene del todo claro, este material le ayudará a descubrirlo de forma divertida y práctica. “El sentido del gusto y los sabores” es un recurso educativo sensorial perfecto para trabajar el reconocimiento de los sabores básicos a través de la observación y la clasificación. Ideal para usar en casa, en el aula o en sesiones terapéuticas.
Este juego permite realizar actividades de asociación visual, clasificación por categorías sensoriales y dinámicas grupales con la ruleta. Los niños deben observar las imágenes, relacionarlas con un sabor y comprobar si han acertado. También se puede usar como punto de partida para describir alimentos, hablar de preferencias o inventar recetas.
- Facilita el aprendizaje de los sabores básicos mediante imágenes reales.
- Estimula la adquisición de vocabulario sensorial y alimentario.
- Mejora la capacidad de clasificación y categorización.
- Favorece el lenguaje descriptivo y la estructuración del discurso.
- Refuerza la educación sensorial y promueve la autonomía en el aprendizaje.
El niño elige una ficha con la imagen de un alimento, observa y decide a qué sabor corresponde: dulce, salado, ácido o amargo. A continuación, la empareja con una ficha de sabor. Para añadir más dinamismo, puede usar la ruleta, que indica qué sabor hay que buscar. Esto fomenta la toma de decisiones, el juego simbólico y el trabajo cooperativo. La propuesta es sencilla, intuitiva y eficaz, tanto para sesiones individuales como para grupos.
Este recurso incluye 32 fichas circulares de cartón resistente (5 cm) con fotografías reales de alimentos, 8 fichas cuadradas de cartón (5,8 x 5,8 cm) con los sabores y colores correspondientes, y 1 ruleta de cartón (12 x 16,8 cm) para dinamizar la actividad. Todo el material está diseñado para ser duradero y fácil de manipular por niños y niñas a partir de 3 años.
Recomendado a partir de 3 años y su formato es ideal para manos pequeñas y contextos de juego supervisado o autónomo.

