Descrizione
Un memory evolutivo con mariquitas de colores para niños
Hay juegos que entretienen y otros que, además, ayudan a desarrollar habilidades importantes desde pequeños. El juego de memoria Mariquitas de Janod reúne ambas cosas en una propuesta visual, manipulativa y evolutiva que engancha desde el primer momento. El reto parece sencillo, pero no lo es tanto: observar, recordar y descubrir qué mariquitas faltan y en qué orden.
Se trata de un juego educativo de memoria para niños que trabaja la observación y la retención visual a través de pequeñas secuencias de colores. El niño o la niña debe fijarse bien en las mariquitas, identificar cuál se ha escondido o reproducir de memoria una combinación concreta utilizando los elementos del juego.
Gracias a su planteamiento progresivo, es una opción muy interesante para acompañar el desarrollo infantil desde edades tempranas, sin que el juego resulte repetitivo o demasiado difícil al principio.
Beneficios del juego de memoria con mariquitas:
Este juego ayuda a trabajar varias habilidades básicas del desarrollo de una forma natural y divertida. Es especialmente útil para estimular la memoria visual, la atención sostenida, la discriminación de colores y la capacidad de observación. También favorece la concentración y la tolerancia a pequeños retos, ya que el niño necesita fijarse bien y esforzarse por recordar.
Al ser un material evolutivo, permite adaptar la dificultad y mantener el interés durante más tiempo.
Este juego está formado por 8 mariquitas de colores, 16 fichas de madera, una maceta, 2 arbustos de cartón y 10 hojas de trofeo. Además, incluye una bolsa de algodón que facilita su almacenamiento y transporte. Todos los elementos están pensados para que el niño manipule, observe y recuerde de forma activa.
¿Cómo podemos jugar?
El juego puede utilizarse de forma progresiva. Al principio, el niño puede centrarse en identificar qué mariquita se ha escondido debajo de la maceta. Más adelante, puede pasar a recordar y reproducir pequeñas secuencias de colores utilizando los arbustos y las fichas de madera. De este modo, el material acompaña el aprendizaje paso a paso y permite ajustar la dificultad según la edad o el nivel de cada niño.
Es una opción muy adecuada para familias, escuelas infantiles, aulas de educación infantil y también para profesionales que buscan recursos manipulativos para trabajar memoria, atención y observación de manera lúdica.
Su formato compacto y su bolsa de algodón lo convierten además en un juego práctico para llevar de un sitio a otro.
Está recomendado a partir de 3 años, ya que sus propuestas de juego y manipulación están pensadas para niños pequeños.

