Description
Enseña a identificar sentimientos y gestionar emociones des de muy pequeños
¿Cómo enseñar a los niños a reconocer y expresar lo que sienten de forma sencilla y divertida? La Torre de las emociones es el recurso ideal para trabajar la educación emocional desde edades tempranas, transformando un concepto abstracto como las emociones en una experiencia tangible y comprensible para los más pequeños.
La torre de las emociones de Nathan está diseñada para ayudar a los niños y niñas a identificar, clasificar y verbalizar emociones como la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo, la calma y el amor. A través de la construcción de torres con piezas ilustradas que representan distintas emociones, el niño puede asociar situaciones de la vida cotidiana con lo que siente, desarrollando así su inteligencia emocional de forma lúdica.
Este material es especialmente útil para docentes, psicólogos, psicopedagogos y familias que deseen acompañar el desarrollo emocional infantil de manera concreta y visual. Gracias a su mecánica cooperativa, fomenta la empatía, el diálogo y la escucha activa entre los participantes.
Trabajar con la torre de las emociones ayuda a:
- Favorecer la comprensión y gestión de los sentimientos.
- Mejorar la expresión oral mediante el lenguaje emocional.
- Estimular la empatía y el respeto hacia las emociones ajenas.
- Reforzar la cohesión grupal y el clima emocional positivo.
El juego propone construir torres con fichas ilustradas según la emoción que representa cada imagen. Primero, el adulto plantea una situación o muestra una imagen; después, el niño elige la emoción que mejor representa esa vivencia y coloca la ficha correspondiente. Esta dinámica se puede realizar de forma individual, por turnos o en grupo, creando así un espacio de diálogo emocional compartido.
La torre de las emociones incluye materiales de calidad pensados para un uso intensivo en contextos educativos. El conjunto se compone de una torre de madera barnizada, formada por un soporte o base cuadrada y 4 bloques apilables que permiten reproducir diferentes expresiones faciales.
Además, incorpora 6 fichas a doble cara (lo que permite realizar 12 actividades) con ilustraciones de emociones fácilmente reconocibles. Estas fichas, de tamaño 11,5 x 9 cm, se colocan en un soporte de madera barnizada que mantiene las tarjetas en posición vertical durante el juego.
Este juego cumple con los estándares de seguridad y calidad europeos y está recomendado para niños a partir de los 2-3 años. Puede adaptarse a diferentes niveles de madurez emocional.
